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A continuación te damos las claves para empezar una relación sin dramas. Las mariposas en el estómago se mezclan con las inseguridades, las experiencias pasadas y la incertidumbre. El comienzo de una relación no siempre es fácil. La falta de coordinación y el miedo a arriesgar pueden hacer que la relación sea desastrosa y esté llena de dramas. ¿Quieres saber cómo evitarlo?

Una relación sin dramas es posible
Bueno, o con solo unos pocos dramas. Las relaciones pueden estar llenas de problemas o pueden ser de lo más bonitas, sobre todo al comienzo, pero claro, esto es algo difícil de lograr, más si tenemos en cuenta lo que sentimos por la otra persona y que la conocemos poco, por lo que la comunicación se basa más en la intuición y el lado irracional anula al racional. Tranquila, nos pasa a todas y en realidad es la parte más mágica de los inicios de una relación.

No me contesta. Le he llamado a casa y no contesta, le he dado un toque al móvil y no me responde. No, perdón, eso era antes. Le he mando un WhatsApp, lo ha visto porque veo el doble check azul y aun no me ha respondido. Eso es que no le intereso… ¿Cuántas veces te ha pasado esto al principio de una relación? Tranquila, puede que esté ocupado, distraído o que no sepa qué responder… Lo mejor es no darle mucha importancia, es complicado sí, pero ¿para qué agobiarnos por todo?

¿Podemos conocer a otras personas? Empiezas a quedar con un chico pero obviamente aún no habéis hablado de conocer a otras personas o que la cosa quede solo entre vosotros, es decir, una relación exclusiva. ¿Estará él conociendo a otras chicas? ¿Me querrá solo para una aventura? ¿Y si me enamoro y no me corresponde? Los nervios y las inseguridades empiezan a aparecer, a todas nos pasa a veces. Un consejo: deja que tu instinto te guíe y pasado un tiempo prudencial, saca el tema sin temor.

y pasado un tiempo prudencial, saca el tema sin temor.
La ilusión. Ilusionarse está bien, pero evita que sea en exceso o acabarás por agobiarle. Llámale, escríbele, dile que os veáis y no tengas miedo a decir lo que sientes, pero dentro de un límite, dándole espacio también para que él pueda tomar la iniciativa.

La primera vez. La primera vez que tienes sexo con ese chico que acabas de conocer puede ser peor de lo que te imaginabas.
Los nervios y las expectativas muy altas pueden jugarte una mala pasada. ¿Será siempre así? Por supuesto que no, con la práctica y la comunicación todo mejora, así que ya sabes… paciencia y mucha claridad.

Disfrutar del momento. Cuando recién conoces a alguien todo se vive con una intensidad diferente, te da por escuchar canciones románticas, sonríes por que sí, estás de mejor humor y todo te parece color de rosa. Hay quien te dirá que es muy cursi, para nada, tú disfruta del momento a tu manera y respeta la manera de él o ella de hacerlo. No caigas en el error de esperar que él sienta del mismo modo que sientes tú siempre, recuerda que en la diferencia está el aprendizaje.

Contárselo a los amigos o no. Este punto también supone un drama. ¿Cuándo hay que decirle a los amigos que sales con un chico? ¿Y cuándo hay que presentarlo? ¿Y si le digo que venga a conocer a mis amigas y no quiere? Ellos le darán menos importancia a este tema, o eso dicen, pero ten presente que para quien está del otro lado también es algo delicado. Lo suyo es que la cosa fluya con naturalidad, sin agobios ni presiones y que llegado el momento, lo disfrutes al máximo.

Y a todo lo anterior solo queda añadir que muchas veces queremos que pase el tiempo para descubrir si la relación va por buen camino o va a terminar y nos olvidamos de los instantes mágicos que supone el comienzo de una relación, esos en los que todo es nuevo y hasta los defectos te parecen virtudes. ¿Por qué tener prisa?