Los dueños de los comercios abrieron las puertas de sus negocios ayer, luego de no trabajar el miércoles por temor a los manifestantes. (Foto: Erickson Mata)

En vista de los destrozos en las aceras y quema de ornatos en el casco central de Maturín, originada por grupos violentos opositores el miércoles, los comerciantes se manifestaron para expresar sus rechazos a estas acciones.

“No estoy de acuerdo en lo absoluto con estas acciones que solo buscan generar caos en el casco central. Lo que contradice y hecha por tierra el esfuerzo que realizan las autoridades gubernamentales para mantener el embellecimiento de la ciudad”, manifestó Adriana Rengel, encargada de tienda.

Refirió que durante la manifestación decidió no abrir el negocio por seguridad.

“Así como yo, la mayoría de los comerciantes no trabajaron como acostumbran hacerlo cada feriado, por temor a que los manifestantes causaran destrozos e irrumpieran en los locales”, aseveró.

Entre tanto Lucía Febres contó que llegó a su puesto de comida en la calle a tempranas horas de la mañana, como todos los días, sin embargo al comenzar la marcha opositora tuvo que recoger los implementos de trabajo por miedo a ser atacada.

“Cuando la marcha comenzó a tornarse violenta decidí dejar de trabajar. Creo que este tipo de acciones que atentan contra el ornato de Maturín y de cualquier otro municipio deben ser penalizado”, señaló.

Volvió la calma

Durante el recorrido por el centro de la ciudad se pudo constatar la tranquilidad que reinó ayer, pues los comerciantes abrieron sus santa marías para reincorporarse a sus actividades cotidianas.

“Mucho se decía de que hoy (ayer) seguirían los actos vandálicos, pero gracias a Dios no fue así. El trabajo debe continuar, solo así saldremos adelante”, indicó Alejandro Valenzuela.