Durante los últimos años ha surgido un turismo que busca restaurantes y lugares públicos donde se pueda comer bien; este nuevo segmento dio origen a lo que actualmente se denomina turismo gastronómico y que continuamente adquiere mayor importancia. En todas partes se comienzan a observar personas que viajan para experimentar, degustar y probar nuevos sabores ya sea en restaurantes como en ferias gastronómicas, cenas tradicionales y otros eventos de índole culinaria. Los avances en Venezuela han sido lentos en esta materia, a pesar del interés gubernamental mostrado en los últimos años al crear rutas asociadas a la comida venezolana, tales como los proyectos “Ruta de la Arepa” o “Ruta de la Empanada”, pero las mismas iniciativas se han quedado cortas al no incluir otros artículos de nuestro inventario gastronómico nacional.

El Ministerio del Poder Popular para el Turismo (Mintur) y la operadora de turismo gubernamental Venezolana de Turismo (Venetur) han organizado el país en un plan de rutas y mundos basados en el turismo geográfico e histórico tradicional, pero en ninguno de los planes se observa la mención de la gastronomía local como elemento para atraer al turista a lugares geográficamente menos atractivos.

Estudiando la cocina venezolana podemos mencionar las siguientes regiones gastronómicas, sin pretensión de límites claros y definidos porque varias regiones pueden solaparse en áreas de influencia cercana:

Regiones Gastronómicas

  • Capital
  • Costa Central
  • Valles Centrales
  • Sierra Centro Occidental
  • Barlovento
  • Andes
  • Zulia
  • Delta
  • Llanos Occidentales
  • Llanos Centrales
  • Llanos Orientales
  • Costa Oriental del Lago
  • Margarita
  • Islas
  • Guayana
  • Selva